La Municipalidad de La Plata puso en valor el emblemático Faro de la Cultura de 7 y 528
Con el objetivo de mejorar y embellecer los espacios verdes de la capital bonaerense.

Las tareas incluyeron la renovación integral del faro y la fuente, así como la recuperación del entorno verde. Se realizó un trabajo exhaustivo para sellar las rajaduras y grietas en la pileta, se instaló una nueva cañería y un sistema eléctrico con tecnología de última generación para garantizar la seguridad y eficiencia del espacio.
Además, se colocaron 53 reflectores dentro del faro, un sistema de iluminación LED de alta calidad en el piso y 4 reflectores de 500 watts en la parte superior del monumento. También se pusieron 8 bombas 1 motor, se pintó y se puso en valor el entorno, se arreglaron los mástiles y se renovaron las banderas.
El Faro de la Cultura es un espacio emblemático que está emplazado en 7 y 528 y cuenta con una pileta de 700 metros cuadrados y 80 metros de radio, que recircula aproximadamente 45 mil litros de agua por hora a través de un sistema automatizado que toma agua de la napa. La torre más grande del faro tiene cerca de 20 metros de altura.
Previamente a la intervención, un informe técnico había detectado que el espacio se encontraba en "un estado de total abandono, con rajaduras en diferentes lugares de la pileta y la sala de máquinas en ruinas, con paredes rotas y suciedad".
Conjuntamente, se había constatado la "falta de tablero de electricidad, bombas y motores, así como cables de bombas y luz, y un sistema de alimentación de agua con cañerías podridas que no podían ser recuperadas". Gracias a la intervención municipal, el Faro de la Cultura ha sido recuperado y puesto en valor para el disfrute de la comunidad.