Una pizzería atendida por personas con síndrome de down apuesta a derribar prejuicios

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  • 02 de diciembre 2020 - 16:39

“Un lugar Especial” es la primera pizzería inclusiva en La Plata, coordinada y atendida por mozos con síndrome de down, que surgió como el emprendimiento de una familia para compensar la “falta de oportunidades laborales” que padecen las personas con discapacidad.

Ramiro Mateo Lynn tiene 21 años, hijo único y “amiguero”. Vive en Tolosa y a los 9 años, tras hacer un curso de cocinero definió su vocación.

“Siempre le gustó la gastronomía, estudió para cocinero, chef, panadero, mozo y barman. Decidimos empezar este emprendimiento por idea de él, quería una casa de té, pero era muy costosa, así que nos inclinamos por una pizzería, porque era más popular”, explicó a Télam Silvia Madueño, su madre.

Junto a su marido, Gustavo Lynn, decidieron darle forma a la idea de Ramiro y, en 2018, adaptaron el fondo verde de su casa para abrir "Un lugar especial", en calle 527 entre 27 y 28.

“No teníamos plata para comprar ni mesas ni sillas así que fuimos recibiendo muebles y donaciones, las estructuras de las mesas son de una escuela de Arana, nos las dieron dieron porque estaban sin uso”, comentó.

Ramiro cursó sus estudios iniciales, primarios y secundarios en Apadim, en donde hizo la mayoría de sus amigos. Bailador de zumba en el grupo Lazos, también fue mozo en otros eventos y la experiencia “fue excelente”.

“Es meticuloso, muy ordenado. Él quiso que los mozos sean sus amigos pero les hizo acatar reglas; cuando ingresan apagan el celular, y cualquier cosa que necesiten comunicarse me llaman a mí. Es una norma que decidió Ramiro para respetar a los comensales”, explicó Silvia.

“Mi abuelo me regalo el horno para poder empezar”, comentó Ramiro.

“Un lugar especial” es atendido por cuatro mozos con síndrome de down, más dos más en el horno y cocina. “Llegamos a tener 96 personas comiendo”, dijo Silvia aunque advirtió que “si vienen dos personas o 100 las atendemos de la misma manera”.

“Una vez vino una martillera y contadora que trabaja en Ciudad de Buenos Aires, cuando se iba, me dijo que ella iba a comer a restaurantes muy lindos en Capital Federal pero que a partir de ese día, se iba con un cartel en la frente que dice ‘Soy Ignorante’, porque era una de esas personas que creía que estos chicos no podían trabajar. Me dijo que ni en el mejor restaurante de Capital le daban la atención que le dieron acá”, relató emocionada.

Respecto de los cupos laborales por ley, la mujer opinó: “Creo que tiene que entrar un chico con una capacidad diferente a cualquier ministerio, negocio o supermercado pero no por una ley, lo ideal sería que exista una inclusión de forma cultural y natural. Hace muchos años que venimos intentando esa inclusión laboral, siempre se consigue más por emprendimientos”.

En ese sentido, remarcó: “Si yo fuese empresaria, no dudo un segundo de tomar a una persona con síndrome de down o con alguna discapacidad, en el área que sea. Todos tienen derecho a trabajar pero además porque no te defraudan, las ganas de trabajar, el entusiasmo, la puntualidad, y el sentido de responsabilidad que tienen es a destacar”.

La pizzería, rodeada de verde y a cielo abierto, solo funciona en verano. Ante la demanda de los clientes y, para compensar estos meses de pandemia en los que se trabajaron con servicio de pizza party para eventos, buscan agregar un espacio cerrado.

“Estaríamos necesitando ese espacio, nos frena el no poder abrir en invierno o días de frio, si pudiéramos construir aquí mismo un espacio con techo nos permitiría abrir fuera de temporada, los chicos tendrían trabajo todo el año”, manifestó.

Al consultarle a Ramiro su máximo sueño, respondió llevar a otras provincias lo que es la inclusión laboral, “mostrar lo que hicimos acá, y abrir otras pizzerías” en distintos lugares.

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