Con un fallo favorable elacusado de matar al pequeño Renzo ya tiene un pie fuera de la cárcel

La resolución a la que accedió este medio le otorga la morigeración de prisión a Diego Villanueva quien está imputado ante la justicia de haber participado en forma activa del homicidio del pequeño Renzo (7).Este jueves se cumplen dos años del hecho.

Este lunes los jueces Ernesto Domenech, Andrés Vitali y Santiago Paolini le concedieron la morigeración de prisión a Diego Villanueva, imputado por el homicidio de su propio hijo Renzo en un hecho que debe ser debatido en juicio  y que tuvo su origen el 10 de octubre del año 2017.

Los magistrados entendieron que debían hacer lugar al pedido de la defensa representada en los letrados Darío Saldaño y Juan Jose Barragán. Señalaron que “Villanueva siempre se ajustó a derecho y que no existen riesgos procesales como la fuga o el entorpecimiento”. Además citaron las conclusiones de médicos que marcaron en el expediente el hecho de que el acusado se recupera favorablemente de su cuadro depresivo y que su tratamiento podría continuarlo fuera de la cárcel (intentó suicidarse).

A pesar de que la resolución ya se firmó, la misma no está firme ya que es recurrible y los abogados Mariano Carrillo y Romina Reynaldi que representan a Angela Donato (madre del niño y principal acusadora en el proceso) harán un descargo oponiéndose al fallo que se conoció en estas horas.

“La justicia se está olvidando de que acá la víctima es Renzo y que yo también lo soy luego de esto. Diego y Rosa no son víctimas”, agregó Donato ante este medio dando cuenta de que no resignará su pedido de justicia y condena para los implicados.

El caso

 

Como prueba de cargo saliente obra en el expediente el testimonio del pediatra de Renzo quien especifica cualidades médicas como la falta de fuerza en sus brazos y manos, y  que la conciencia del peligro en el pequeño discernía entre el sí y el no, este es uno de los elementos claves para acreditar que un accidente no fue posible.

El fiscal Marcelo Romero interrogó al especialista sobre sí alguna vez detectó síntomas de maltrato en el niño. El galeno respondió que sí: “incluso en una oportunidad Renzo había presentado lesiones que se correspondían con maniobras de compresión digital en su cuello”. También se evidenció el desapego del imputado (Villanueva) respecto de su hijo desde los primeros días de vida.

Se agregaron los testimonios de los acompañantes terapéuticos de Renzo, quienes manifestaron, en concordancia con lo dicho por el pediatra, que “el niño diferenciaba el sí del no, que era muy obediente y dócil, que tenía conciencia del peligro y era muy precavido en situaciones de riesgo, que no era inquieto sino muy tranquilo”.

También puntualizaron que “tenía alguna dificultad con la motricidad gruesa y fina, que incluso no podía abrir la tapa de una botella de gaseosa aun facilitándose su desenrosque, que carecía de fuerza en su tren superior por lo que no podía trepar, que jugaba por imitación no entendiendo el juego simbólico”.

Se agrega en los informes que “para jugar a la escondida había que esconderse con él porque no entendía la consigna del juego, que si bien era un nene ambidiestro, tenía preponderancia en su lateralidad izquierda”.

Estos datos dejan entrever que no es consistente la versión de que se tiró por su cuenta de una ventana ubicada en un 7mo piso para alcanzar un juguete que se le había caído tal y como relatan desde la defensa de Martignoni y de Villanueva.

Resta mencionar que los elementos enumerados se complementaron con la pericia práctica que Policía Científica realizó en el lugar de los hechos. Con un muñeco de similar altura y peso se hicieron nueve experiencias de caída (algunas con empuje y otras sin impulso) y las que más coincidieron con la posición en la que quedó el cuerpo del niño fueron las hechas con fuerza intencionada.

 

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